El libro funciona como un «taller hecho palabras», invitando a los jóvenes a expresarse, a escuchar y a ser escuchados, convirtiéndose en soñadores y constructores de nuevas realidades frente a la distracción de la hiperconexión digital.
Creatividad y expresión infantil: Los niños y niñas usan su «pluma» (su capacidad de escribir) para dar vida a sus ideas.
Empoderamiento: Los participantes se convierten en autores, valorando sus propias voces e historias.
Imaginación y sueños: Fomenta la construcción de nuevas realidades y la exploración del mundo interior de los jóvenes.
La obra es una declaración de principios sobre la importancia de dar espacio a la voz de la infancia y juventud, y permitirles «volar» con su imaginación.
